lunes, 10 de septiembre de 2012

Sordera, ceguera, discapacidad sensorial, sentidos

Los sentidos y sus deficiencias

  • Tacto
Es el más viejo y fundamental de los sentidos

  • Audición

Es una forma especializada de tacto que permite al organismo tomar conocimiento de las vibraciones originadas a distancia.

  • Visión

Es un sentido a distancia por el cual el sujeto se capacita para entrar en contacto con lo que está alejado.

El niño sordo

Está "fuera de contacto" con su entorno; con lo que ocurre a su alrededor. La sordera lo aísla, no sólo de los demás, sino también de sí mismo, ya que no tiene plena sensación de las vibraciones que produce en su propia laringe.

Papel de la audición en el desarrollo del niño "normal"

El niño "normal" no crece en un mundo silencioso. es necesario destacar el papel de la experiencia auditiva en las primeras etapas del desarrollo de la conducta humana.

Neurológicamente el mecanismo de la audición está preparado con anterioridad. El niño prematuro con edad fetal de 30 o más semanas, en ausencia de líquido amortiguador en el oído medio, reaccionará positivamente al sonido de la campanilla, sea con movimientos o con inmovilización

El recién nacido a término, ante el sonido de la voz humana, toma la actitud de escuchar dentro de la primera quincena que sigue al nacimiento.

El niño, a medida que crece atraviesa etapas sucesivas en relación con la sensibilidad respecto a las vibraciones de la palabra.
Percepción auditiva

  • Hay sucesiones normales en su desarrollo
  • Median enormes diferencias individuales en el grado y etapa de la aparición
  • Existen variados retrasos con relación a las diferentes frecuencias vibratorias
  • Así como existe la ceguera cromática igualmente se presentan islotes de sordera tonal.
  • La alteración de la mecánica del oído acarrea sordera de conducción
  • La alteración del octavo par craneal y sus terminaciones en la membrana basilar originan sordera de percepción.
Sordera a sonidos de alta frecuencia

  • La pérdida de discriminación en la parte superior de la escala sonora hace al niño incapaz de percibir o imitar consonantes
  • La disminución de la zona media anula las vocales, semivocales y consonantes.
  • La pérdida de ambas zonas produce un defecto equivalente a la afasia sensorial.
Audición normal

El niño  con normal madurez utiliza todas las zonas de frecuencia, inclusive los tonos bajos fundamentales, que son importantes pata la modulación instintiva del tono mediante el que expresa los estados de humor, actitudes y variantes enfáticas.

La audición normal desempeña un papel importante en el moldeamiento de la conducta adaptativa y social - personal, así como en la organización de la vida afectiva.

La mala función auditiva puede incapacitar la conducta, incluyendo emisión y recepción de la palabra, hasta formas parciales de sordera.

La visión es un sentido intelectual. La audición, en medida considerable es a la vez un sentido intelectual y social. Los sonidos informan al niño de hechos y acontecimientos importantes del mundo físico, pues a través de la audición establece el contacto social primario y adquiere el sentido cultural de lo que sucede en la vida cotidiana.

La voz humana

Para el niño pequeñito, escuchar la voz humana significa que la madre está presente y ésto le ofrece sensación de seguridad, escasamente menor que el contacto de sus manos. Tiene más contenido afectivo que la simple visión del rostro. El ruido de  pasos que se aproximan despierta anticipaciones y desconfianza.


Síntomas precoces de sordera

  • En las primeras semanas, demuestra déficit de crecimiento psicológico. 
  • Puede sonreír y vocalizar, pero  esas manifestaciones son reducidas en amplitud y significación.
  • Su vocalización tiende a ser breve y monótona.
  • No improvisa sonidos
  • La intercomunicación  vocal está disminuida y su relación social es reducida.
  • Viveza visual aumentada para compensar la deficiencia auditiva.       
  • Atención visual extraordinaria. 
  • Síntomas de alejamiento social.
  • Antes del primer año, los efectos retardatarios empiezan a registrarse en la conducta adaptativa.
  • El fracaso en el desarrollo del lenguaje acentúa el retardo del mismo.
Fallas en el reconocimiento de la sordera.

  • Aparecen inconductas.
  • Los síntomas "rebeldes" son mal interpretados.
  • Amenaza más la personalidad que el intelecto por la debilidad de las líneas de comunicación.

La comprensión de la génesis de los síntomas en el niño sordo muy pequeño sugiere la posibilidad de un diagnóstico precoz, basado en la conducta.


Signos sugestivos de sordera en recién nacidos y niños de corta edad

     1. Audición y comprensión de la palabra.  
  • Indiferencia general al sonido       .
  • Falta de respuesta a la palabra hablada
  • Respuesta al ruido, como opuesto a la voz.
    2.  Vocalización y producción sonora.
  • Calidad monótona.
  • Falta de claridad.
  • Risa disminuida
  • Escaso juego sonoro experimental y chillidos
  • Juego vocal por sensación vibratoria.
  • Golpear la cabeza y patear, pro la sensación vibratoria.
  • Aullidos y chillidos, para expresar placer, aburrimiento y necesidad.
     3. Atención visual y comprensión recíproca.
  • Vigilancia visual y atención   aumentadas.
  • Alerta a gestos y movimientos.
  • Acentuada imitación en el juego.
  • Vehemencia en los juegos.
     4. Relación social y adaptación.
  • Informe  subnormal en juegos del jardín de infantes.
  • Preocupación intensificada por cosas más que por personas
  • Expresión facial inquisitiva, a veces confusa o frustrada.
  • Episodios confusos y desdichados en situaciones sociales.
    5. Conducta emocional
  • Rabietas para llamar la atención sobre sí  o sobre sus necesidades.
  • Tensiones, rabietas, resistencia, debidas a  la falta de comprensión.
  • Tendencia a molestar, frecuente obstinación.
  • Irritabilidad al no hacerse comprender.
  • Actividad impulsiva y avasalladora.
  • Explosiones debido a disgusto hacia sí mismo.

Aspectos evolutivos de la visión en la infancia

La visión es el sentido más complicado y objetivo. Registra posición, tamaño, color, distancia y forma. La falta de este sentido o su disminución afecta en forma drástica toda la vida del individuo ya que obstruye el contacto con el mundo social.

Para el desarrollo de la personalidad, la visión  es más preciada que el oído.Constituye el criterio tradicional para diferenciar la vigilia del sueño.

El niño nace con hambre visual. En los primeros meses, mirar constituye la mitad de su vida. En la conducta visual existe un componente motriz.

Antes de la 4a. semana, el niño sigue con la vista un objeto en movimiento a lo largo de un arco de 90°.
A las 12 semanas lo sigue con cierta habilidad hasta los 180°
A las  16 semanas tiene un excelente dominio sobre su aparato visual y puede girar la cabeza libremente de derecha a izquierda.

Los ojos

No funcionan como simples receptores que captan los rayos luminosos, son como antenas proyectoras en constante movimiento adaptativo pues lo que el niño ve depende de lo que hace. 

Las percepciones visuales facilitan focos y señales para fijar la atención pues realmente son percepciones viso - motrices. 

La percepción sensorial se desarrolla mediante el progresivo aumento de asociación y significado. 

El niño ciego

Al niño ciego le resulta difícil dar a las impresiones táctiles un contenido real y externo. Cuando adquiere la palabra, tiene la misma dificultad. El oído es un sentido de distancia para el niño vidente, para el niño ciego es un sentido subjetivo. 

Se debe proteger la personalidad del niño ciego o con visión disminuida, tratándolo, en lo posible, como vidente. 

Algunos amentes presentan pseudo ceguera en la primera infancia, por ello; el destino de un niño que padece defectos sensoriales depende, ampliamente, de factores asociados, por lo que cuanto más preciso resulte el diagnóstico precoz, más implicaciones tiene para el pronóstico.